miércoles, 19 de agosto de 2015
sábado, 1 de febrero de 2014
miércoles, 31 de octubre de 2012
Siempre estuvo ahí
viernes, 26 de octubre de 2012
resaKa (versión R.0)
En blanco y negro, veo también una plaza, pocos árboles,
un horizonte casi todo cemento.
Noto que la lluvia salada del norte, me empuja hacia abajo,
me acerca a los charcos eternos.
Oigo una caja de música a lo lejos,
que repite su metálica melodía,
llamándome al recuerdo.
Veo una bufanda al viento...
Una esperanza, más allá de los grises, aunque las moras, los fogonazos y el mar, queden tan lejos.
Mientras tanto, mojados tus huesos, calado tu pelo,
ahora ya, cierra tus cansados ojos, y vuelve a soñar,
la atalaya es solo tuya, mañana te estará esperando.
sábado, 21 de abril de 2012
Salir volando
Para ello: un soplo de aire fresco, una montaña de letras sueltas y echarle imaginación.
Lo de volar es más complicado pero ellos te prestan sus alas.
¡Cómo me gustaría tropezar con Buster por los cielos!
jueves, 12 de abril de 2012
Una forma de reconciliarme con el mundo
Con planos largos, íntimos, elocuentes.
Un bello ejercicio de milagro.
Dar con la clave y sentir que quieres que forme parte de tu vida, aunque sabes de antemano que nada en ella es ni puede ser estrictamente normal o convencional. Y enajenarse con la propia ilusión y defenderla a golpe de volante, como un samurai de las causas perdidas.
Drive (2011), de Nicolas Winding Refn
domingo, 1 de enero de 2012
Viena, más que nunca
Todos los años me emociono.
Oigo los primeros acordes de la sintonía de eurovisión y se me eriza la piel.
José Luis Pérez de Arteaga abre con su “muy buenos días” y caigo extasiada en el sofá.
La magia de la tele hace que, de nuevo, regrese a Viena, a la sala dorada de la Musikverein.
Y como todos los años pienso que, después de dos horas largas, es el mejor concierto al que he asistido nunca.
En esta ocasión con más motivo pues, aprovechando que en 2012 se celebra el 150 aniversario del nacimiento de Klimt, la realización del programa nos ha mostrado el ballet de la ópera de Viena por las salas y pasillos del Belvedere, y ha recreado la escena amorosa de El beso.
Y para reblandecer todavía más mi emocionado lagrimal, han hecho diversas visitas turísticas por la ciudad, devolviéndome de un salto, con pantuflas, bata de boatiné y manta floreada, a sus calles, a sus palacios, a la arquitectura de Otto Wagner.
Y a sus jardines, sobre todo a ellos, pues hay quien sostiene sin trampa ni cartón, y sin un ápice del más elemental sentido común (como es el caso flagrante de la Niña mostaza y JJ) que Viena es una ciudad sin árboles…
¡¡¡Mare de Déu, nostru senyor!!!
Os pego a continuación mi polka favorita del repertorio familiar de los Strauss, interpretada esta mañana y en la que he redoblado mis suspiros más melancólicos.
Ah, y feliz año nuevo!!!!
domingo, 11 de diciembre de 2011
Humoresque
Una mañana, no hace mucho, me despertaron los acordes de Carmen Fantasie, una virtuosa pieza para piano y orquesta, compuesta originariamente para la banda sonora de una película.
De ahí todo fue recorrer el mundo en pos de Franz Waxman, su compositor, a través de las películas a las que puso música, para detenerme y deleitarme, quizá, con la más sobresaliente de su carrera, al menos a nivel musical: Humoresque.
Gran película, grandes interpretaciones, gran banda sonora.
Lo de Joan Crawford merece mención especial, no porque desee descubrirla ahora sino porque la historia que narra en la película, sin ella o con otra actriz, hubiera sido de muy distinta intensidad.
Jamás un embelesamiento musical había sido tan magistralmente interpretado, no sólo por el amor que profesa hacia el genial violinista sino también por la belleza que se desprende de su instrumento.
Tanta pasión encontrada sólo podía tener un trágico resultado. Y aunque me revienta contaros el final de la peli, no me queda otra salida.
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sábado, 2 de abril de 2011
Un dia més
La Jove m’ho va dir el primer dia que vaig arribar a casa seva, ja fa… ufffff… una pila d’anys.
Jo no els coneixia, només tenia el plaer diari de treballar amb ella.
Això era a Puvill Llibres, a sota d’una escala, arrassarada dels pocs clients que travessaven la porta d’aquella vella botiga.
Ella xerrava i jo li contestava des del meu amagatall perfecte, fent de les nostres converses quelcom surrealista.
Va ser llavors que la vaig començar a tractar de vostè, amb un respecte tan sincer que sorprèn, encara ara, a la majoria dels nostres coneguts.
Per a mi, ella és “la Jove”; i jo, per a ella, el mateix.
Escolti, jove…
Digui’m jove…
Els gats es passegen sinuosament per entre les copes i tulipes de colors que decoren el terra de la seva habitació. Vidres d’un luxe ja caducat però que a ella i a mi ens enamora.
Sempre m’ha fascinat el seu particular racó en aquella casa, des que vaig descobrir el kimono turquesa de flors penjat a la porta del seu armari… mai no havia vist una cosa tan exquisida!
En el meu imaginari li esqueia d’allò més i la convertia en una delicada papallona de seda.
Visitar-la tot aquest temps no ha canviat la meva impressió inicial; cada dia ha estat una festa, plena de sorpreses, d’esdeveniments màgics, que m’han ensenyat a gaudir de les hores passades al seu costat.
En veure la il·lustració la vaig reconèixer.
Sofisticada, una mica a la seva, i fidelment acompanyada.
Congratulations!
domingo, 30 de enero de 2011
resaKa

El mar no se ve pero está sobre nuestras cabezas, cayendo del cielo.
La herrumbre se comerá los dientes precisos del tiempo, allá por el campanario; mas no todavía.
Mi postal es en blanco y negro, en gris metalizado, por el barullo de los charcos sobre las aceras, por los rayos de las farolas equidistantes.
Mojado mi pelo y calada hasta los huesos, me resisto a dejar mi atalaya.
¡Qué lejos se perciben las gotas de lluvia!
…
Dulces acordes a guitarra, the cure aliviando las mortecinas horas de insomnio.
Todo parecía más fácil anoche, con el tibio sabor a menta de aquel beso fugaz sobre unos labios tintados en mora. O al menos mucho más frívolo.
Si aún fumara, el humo se consumiría en la lluvia con la misma rapidez que lo hacen mis recuerdos de ayer. Fogonazos de una realidad en la que acabo siendo una espectadora más.
…
Me gusta estar aquí arriba, con los ojos disminuidos de no dormir, con la cara más pálida de lo habitual, pero relajada y a gusto.
El eco de la pasada noche de fiesta se pierde por el horizonte grisáceo de la tormenta, entre nubes empapadas de luz.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
La música...

en octubre fue a-ha
la despedida definitiva a una parte de mi vida
a la que empezó colgando su póster en rosa chicle entre las diferentes plantillas del barça
(no pegaba nada el rosa entre tanto verde y azulgrana)
y, sin embargo, yo todo lo veía compatible
a-ha, Prince, the cure, mecano, la dama se esconde…
¡qué locura de muchacha!
y
en noviembre fueron HURTS
la novedad, la vida nueva
pero con aires del pasado, del tecno de los 80, andróginos y barrocos
pero tremendos
compatibles con todo lo demás
y
de aquí a 3 días justos
la apoteosis
mi primer deseo para el año nuevo:
disfrutar del concierto en la Musikverein de Viena
a todo trapo
hasta saturar los altavoces de mi pobre televisor
emocionada hasta la médula
……..
pego mi canción favorita de a-ha
(la sección de cuerda me parece brutal)
y
también la “vida maravillosa” de HURTS
(mi segundo deseo será bailar en una piscina… con tacones)
sábado, 23 de octubre de 2010
Miracoli
Levantas la mirada hacia lo alto y el azul te restalla en la cara, como aquellos firmamentos que los egipcios consagraban al lapislázuli más intenso.
Las pupilas, acostumbradas al color, distinguen ahora sí las puntas del templo, clavadas en esa realidad etérea en la que se ha convertido el día.
Y entonces la ves.
La escalera surge de la piedra que da sustento a todo ese artificio maravilloso.
Pero no es una sola, son decenas, están en todos los arbotantes; como una sucesión infinita en la magia de un espejo.
Y lo tienes a tocar, ya lo tienes, es tuyo, al fin.
Que el cielo sólo está ahí para ti, que tu deseo de alcanzarlo se ha hecho realidad.
Permanecí en la azotea del Duomo de Milano apenas una vida de reloj. Y como yo otros simples mortales, conmocionados por la belleza, inmersos en el silencio digital de las cámaras fotográficas.
Suspendido nuestro devenir futuro al amparo de millones de sillares, las imperturbables estatuas nos observaban riendo por dentro el asombro reflejado en nuestras caras.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Lujuria
Y aunque ya hablé de ella hace dos años (Lust, caution) la recupero por su tema principal: Wong Chia Chi's.
Lujuria en la clandestinidad, en los qipaos que sensualmente perfilan el cuerpo femenino, en la música que conduce al peligro,… en el deseo que aviva Tony.
Tony Leung
Qipaos
Alexandre Desplat
domingo, 20 de diciembre de 2009
Un año en el paraíso

Andrés Iniesta. Un año en el paraíso. Badalona: Ara Llibres, 2009. 119 pág. (edición de Sique Rodríguez y Dani Senabre)
miércoles, 11 de febrero de 2009
Lovesong
Dedicado
a los muy mucho
a los todavía poco
a los sólo platónicamente
a los reacios
a los encarecidamente
Dedicado
a los que se lo toman con filosofía
a los que no pueden vivir sin el otro
a los que morirían
a los que matarían
a los que ni fu ni fa
Dedicado
a los que se sienten cada día
a los que viven al margen
a los que lo transpiran a cada paso
Dedicado
a los ardientes
a los cachondos
a los fríos
a los juguetones
a los más tradicionales
a los dominantes
a los que se dejan dominar
sábado, 15 de noviembre de 2008
Keane
Un estudio reciente, hecho público por científicos americanos, ha demostrado lo beneficioso que resulta para nuestro sistema cardiovascular sentir la música que más nos gusta.
Debe ser por eso que mi corazón, acostumbrado a bombear sangre a demanda, lleva unas semanas con mejor talante e hinchado de alegría visceral cada vez que el CD repite lo nuevo de Keane.
La letra a todo esto se la pone Amélie Nothomb pues he descubierto, en Diari de l'Oreneta, que mi desequilibrio no es único.
Resulta que el protagonista, un asesino a sueldo, pasa las horas muertas, entre trabajo y trabajo, escuchando a Radiohead; y su cerebro ha interiorizado hasta tal punto la música, que la banda sonora de sus crímenes es Radiohead. Su propio cerebro es quien acciona el play.
Pues bien, a mí me sucede algo parecido pero con Keane.

La Keanización de mi organismo llegó a cotas inconmensurables el pasado día 9. La frase... ¡Qué barbaridad! ¡Qué barbaridad!, se me quedó encallada durante horas, después del concierto. Era lo máximo que mi cerebro podía ordenar para oxigenar la obsesión emocional que lo tenía preso.
El corazón, ligado más al compás, ha permitido desembozar el riego neurológico en los últimos días; y aunque podría parecer una tortura, redactar este post ha servido para rememorar esperanzas inconfesables ligadas a la música melodramática que practican estos chicos y que, claramente, me trastoca en lo más profundo de mi ser.

lunes, 22 de septiembre de 2008
I love London!
M, K y T (una servidora) se apostaron la manera de meterse en un avión para llegar a Britania, no sin antes resolver el enigma de la "caca voladora", es decir: ¿dónde van a parar los desechos de un wc aéreo?








jueves, 11 de septiembre de 2008
Carta para X
Lo que tengo que decirte se resume en dos palabras... Manolo García.
Pasados los años, los recuerdos vividos intensamente persisten en la memoria y, con un simple fraseo, afloran a borbotones, uno detrás de otro, haciéndose la competencia entre ellos para ver quál será el detonante de una sonrisa o, incluso, de una lágrima.
Y el pasado viernes, al saltar de mi boca de nuevo las letras de Arena en los bolsillos, mis borbotones consiguieron nublarme la vista al recordar los momentos sin tí. Porque ese disco está asociado a tu ausencia.
Porque cuando más te alejas
más triste me siento.
Un día te montaste en un avión rumbo a Estados Unidos, en principio de vacaciones, a visitar a un amigo, pero con la esperanza de, si tenías suerte, quedarte una larga temporada. Aún me acuerdo de las plumas de indio que te regalé y de la sonora carcajada que me regalaste por tamaña ocurrencia. "Como no sabes inglés, para que al menos te defiendas como un comanche, jau!!!", te dije.
Un beso y adiós.
A partir de aquel día me acostumbré a escuchar el disco de Manolo a diario, a cantar sus canciones mientras conducía camino del trabajo. Cada palabra, cada quiebro en la voz, cada silencio, se consagraban a tu persona como una plegaria pagana que persiguiera tu vuelta.
Si ahora pudiese estar mirando tus ojos
iba a estar escribiendo aquí esta canción.
El cassette del Punto echaba chispas pero resistía estoicamente tanto mis berridos como lo repetitivo de la música.
[¡Aaaay, el Punto!... si hubiera imaginado su triste final yo creo que hubiera sido más gamberro... practicó poco el carpe diem]
En fin, que una forma de no echarte mucho de menos era destrozar el lp y dedicarme a trabajos manuales (X, tu ya sabes que me refiero a lo de pintar macetas).
Un 21 de diciembre me dijiste: "Mañana estoy ahí", y el corazón, de vivir en el 13 rue del Percebe, empezó a dar volteretas de alegría, por aquello de verlas venir en movimiento; y antes de salirse del pecho, pergeñó la manera de salir a la superficie en forma de besos para celebrar tu regreso.
Tú, de todo esto, no tenías ni idea. Aquella navidad hablamos poco, entretenidos como estábamos en otros menesteres más provechosos. Pero MG nos siguió arropando y quedó pendiente asistir juntos a uno de sus conciertos.
Al final he ido yo sola a verle; quiero decir sin tí, porque el otro día me acompañaron dos mujeres extraordinarias que convirtieron el evento en algo mucho más emocionante.
Y al enfrentarme de nuevo a las canciones, a la despedida en el aeropuerto, al Punto surcando la autopista, al sol del mediodía que me llevaba contigo por tierras de Alaska, al concierto de Prince previo a tu llegada, al día de navidad del 98... al recobrar todo eso, lloré por el tiempo vivido y por cerrar una historia que casi había olvidado pero que seguía latente en los dobleces de mi alma.
Ahora sí te puedo decir adiós, ahora sí es para siempre.
viernes, 4 de julio de 2008
Stereophonics
Ahora forman parte de mis entretelas y el pasado miércoles 2 de julio pude disfrutarlos en concierto.
Rock and roll en estado puro, con un cantante (Kelly Jones) que no perdió en ningún momento su estampa d’enfant terrible: las gafas de espejo desaparecieron a la cuarta canción pero la chupa de cuero, una segunda piel indispensable, aguantó sin quejas el calor de la velada.
Mis canciones favoritas cerraron el concierto, la primera del disco You gotta go there to come back (2003) y la segunda del Language, sex, violence, other? (2005).
Maybe tomorrow fue interpretada en solitario, con Kelly acariciando su guitarra y arropado por los cánticos de los allí congregados. Dakota echó el cierre, con todo el mundo saltando; y, como anteayer, hace lo mismo con este post.







