sábado, 23 de octubre de 2010

Miracoli


Apenas unos escalones y crees estar en la gloria.
Levantas la mirada hacia lo alto y el azul te restalla en la cara, como aquellos firmamentos que los egipcios consagraban al lapislázuli más intenso.
Las pupilas, acostumbradas al color, distinguen ahora sí las puntas del templo, clavadas en esa realidad etérea en la que se ha convertido el día.

Y entonces la ves.
La escalera surge de la piedra que da sustento a todo ese artificio maravilloso.
Pero no es una sola, son decenas, están en todos los arbotantes; como una sucesión infinita en la magia de un espejo.

Y lo tienes a tocar, ya lo tienes, es tuyo, al fin.
Que el cielo sólo está ahí para ti, que tu deseo de alcanzarlo se ha hecho realidad.






Permanecí en la azotea del Duomo de Milano apenas una vida de reloj. Y como yo otros simples mortales, conmocionados por la belleza, inmersos en el silencio digital de las cámaras fotográficas.
Suspendido nuestro devenir futuro al amparo de millones de sillares, las imperturbables estatuas nos observaban riendo por dentro el asombro reflejado en nuestras caras.

6 comentarios:

verdial dijo...

Que hermoso texto y que bellísima imagen. Creo que he tocado el cielo.

Un abrazo

Tesa dijo...

Describes el éxtasis que he sentido ante la belleza de una obra hecha por el hombre, me emociona más que un paisaje, porque se supones que eso es cosa de dioses y los dioses ya se sabe...

Queda pendiente esa visita al Duomo, y ahora con más motivo después de leerte y ver la imagen, que es preciosa.

Un beso,

madison dijo...

Lo has escrito con tanto entusiasmo que al leerte es fácil ver, imaginar...
Me gusta pasarme por tu casa.
Un abrazo

El magnetista dijo...

Entonces la catedral se alza majestuosa dictando con su arquitectura una sentencia divina: solo puedes mirar hacia arriba apenas un rato, porque luego hay que mirar abajo en señal de obediencia...

Lo majestuoso sólo se aprecia si nuestra vida esta acostumbrada a mirar el marrón opaco de la tierra (el azul es cosa de angeles)....

mi beso

el magnetista.

Jordi Cruasan dijo...

postalica recibida ñiñiñiñiñi

karmeta dijo...

Yo también he recibido la psotalica. Bellísima

Muchas gracias, solete. Un bacio.