
Sondrina me lo advirtió.
Me dijo que Gustavito no parecía el mismo.
Como si hubiera mudado de color, como si por primera vez la fotosíntesis pudiera afectarle de algún modo.
Me dijo que G estaba inquieto.
Como si una oleada de insectos hubiera colonizado la casa y no diera abasto ante tan rico manjar.
Me dijo también que iba de acá para allá.
Como si mudara de charca, como si hubiera encontrado un nuevo hogar.
Mas no quise creer en tanta palabrería.
Cómo aceptar que G nos abandonaba, cómo admitir que G podía ser feliz en otro sitio.
Pero un reportero dicharachero no puede estancarse, no puede conformarse con ir viviendo y ya está.
Si la noticia no viene, debes salir a buscarla, eso croaba G a todas horas.
Y resulta que todos los indicios eran ciertos. Que Sondrina tenía razón.
Y es que Gustavito, por su cuenta y riesgo,…
se ha hecho misionero!!
To be continued.
Me dijo que Gustavito no parecía el mismo.
Como si hubiera mudado de color, como si por primera vez la fotosíntesis pudiera afectarle de algún modo.
Me dijo que G estaba inquieto.
Como si una oleada de insectos hubiera colonizado la casa y no diera abasto ante tan rico manjar.
Me dijo también que iba de acá para allá.
Como si mudara de charca, como si hubiera encontrado un nuevo hogar.
Mas no quise creer en tanta palabrería.
Cómo aceptar que G nos abandonaba, cómo admitir que G podía ser feliz en otro sitio.
Pero un reportero dicharachero no puede estancarse, no puede conformarse con ir viviendo y ya está.
Si la noticia no viene, debes salir a buscarla, eso croaba G a todas horas.
Y resulta que todos los indicios eran ciertos. Que Sondrina tenía razón.
Y es que Gustavito, por su cuenta y riesgo,…
se ha hecho misionero!!
To be continued.