domingo, 12 de junio de 2011

Brillas x dentro



Resérvame tu corazón para las próximas vacaciones. Y déjame plantar espigados lirios al lado de tu cama, de aquellos que perfuman, sin que te des cuenta, tus ganas de comerte el mundo.
Si lo prefieres préndeme alfileres por doquier para que nunca te olvides de mí y anótame las sucesivas visitas al loquero. Prometo no manchar tu mochila.
Prometo ser tu sugus de naranja, tu vitamina C y tus cero calorías.


En esas andaré con cien pies de plomo abanicando la siesta de tus caracoles, teñidos de rojo chillón bajo el atardecer airoso de una estrella distante.
No te preocupes por mí.
Repasaré tus huellas en esta playa cercana robando en la sal la resaka de tus brazadas.
Ciégame de dulce avellana, y de chocolate sellaré tus sueños de verano.

9 comentarios:

Tara dijo...

burbujas de oxígeno, delirantes tras el verde de la botella, y al trasluz etílico de una gota de color

German Buch dijo...

Un suave viento de mar
garbí que deshace en ondas
visillos en tu mirada
verde turquesa, transparente
rostro de deseo y silencio
besuqueando tu sonrisa
enrojecidos pómulos
dejo el beso
sobre la gòndola de tus labios
como sueño eterno.

Cierro los ojos
viendo tu luminosidad
para imaginarte cómo siempre
entregada a quien esperas
dalidianament sentada
mujer desnuda de mar azul.

Igor dijo...

Tara. No te lo vas a creer. Bueno, el texto realmente me ha gustado y emocionado un poco y todo. Tienes una literatura distinta, si no, jamás aparecerían caracoles rojos. ¡Qué expresión!
Pues he recordado un poema de Rilke, por el tono, tremendo.
"Apaga estos ojos míos".
Saludos.

Cordura dijo...

Allí, al final del brillo,
se vislumbran plumas descalzas,
barcos piratas en bañeras de espumas, alas de castillos, cielos de cocinas.

El horizonte es como un cuento,
que trae aromas de ojos de lunas,
mezclados con sellos de cartas por escribir, con corazones de gominola entre alfileres.

Nunca mancharía ese gran azul con mis huellas, para mirarte a los ojos te llamaría por tu nombre y esperaría a que te vuelvas, con una sonrisa.

Promesas entre resakas muy largas,
mareavillosas.

JOAN dijo...

"...al trasluz etílico de una gota de color" perfumada de menta....

Anne Fatosme dijo...

Un texto muy poético lleno de colores.
Un amor golosina que refresca de la melancolía ambiental. Lo he saboreado con placer.
Un cordial saludo,

Tesa dijo...

El mar me provoca melancolía cuando es azul intenso y el calor aviva mis instintos de suicida, pero me río con las noches estrelladas y me emociono con los amantes que toman sugus de naranja o los que tienen caracoles rojos en el pelo.

Un post chispeante, Tara.

Un beso,

verdial dijo...

Que preciosidad de prosa Tara, das una musicalidad a las palabras que hacen del texto un poema.

Un abrazo

C. Chase dijo...

¡Oh! ¿Trabajas en una biblioteca? Mi sueño frustrado.