
Después de pasarme el domingo encerrada en una burbuja para no enterarme de quién había ganado, hoy por la mañana, por fin, lo he visto y, francamente, no entiendo cómo no se les cae la cara de vergüenza a los cuatro países que sustentan el evento: Alemania, Francia, Reino Unido y España. Sólo por la pasta que cuesta mantenerlo, podrían tomárselo más en serio.
Pero, vayamos por partes, ¿qué merece ser comentado exhaustivamente, con profusión de detalles, para que no quede en el más atroz de los olvidos? Yo, modestamente, destacaría lo siguiente:
- El ganador: La maldición de Remedios Amaya quedó sin efecto el otro día pues el representante de Rusia, Dima Bilan, se pasó todo el festival descalzo y acabó ganando. Para los que no gocen de memoria, decidles que este chico ya representó a su país en 2006, acabando segundo detrás de los finlandeses Lordi. En aquella ocasión, su amada aparecía metida en la caja de un piano; dos años más tarde, los malintencionados dicen que la chica era el patinador rubio que lo acompañaba. En realidad, se trataba del campeón olímpico ruso de patinaje sobre hielo. Este último dato aporta más mérito, si cabe, al triunfo de Dima pues estuvo descalzo sobre la pista de hielo sintético que le montaron: ¿os imagináis qué hubiera pasado si las cuchillas de los patines hubieran seccionado las falanges plantares del cantante?
- El presentador: Cuando desaparezca José Luis Uribarri, me gustaría quedarme con el pozo de sabiduría que lo acompaña. No se puede objetar nada a su retransmisión, siempre precisa y bien documentada; pero me gustaría hacer un llamamiento público solicitando alguna moza bien dispuesta para colmarle de parabienes pues se le nota muy, muy, muy falto de cariño. Para que os hagáis una idea de lo urgente del caso:
“ La niña de Armenia… ¡que asome, que asome, que está guapísima!” (cuando pide al regidor que muestre a la cantante de Armenia después de recibir 12 puntos).
“¡Qué felicidad! ¡Con dos rubias así, no me extraña!” (haciendo referencia a las chicas que acompañaban al cantante ruso en la green room).
- Las jacas: Es posible que toda la excitación nerviosa que demostró el amigo Uribarri se deba en su totalidad a las bellezas que pasaron por el escenario de Belgrado. Especial mención merecen las representantes de Ucrania (la más guapa de todas con diferencia), Armenia y Grecia. No le hizo ascos tampoco a la de Polonia, una maciza americana, morena de uva y rubia de pote, que demostró a las claras haber trabajado con Celine Dion. Acabo el repaso con una crítica al gusto masculino del presentador: Charlotte Perelli, la de Suecia. Participó en 1999 y el otro día se presentó con un lifting tan radical que parecía más un travelo que una mujer.
- Francia: No pienso comentar el tema de España, a las imágenes me remito. Prefiero criticar a los franceses que, de tanto como presumen, el otro día demostraron haber perdido también el norte chovinista. Canción Divine, canta Sebastian Téllien. ¿Nos encontramos ante un burdo imitador de Chaplin (qué poca gracia con el globo del mundo), ante un borracho (si es así seguro que canta verdades como puños), o ante un chiste con patas (a mí me recordó a Eugenio, en paz descanse)?. Juzgad vosotros mismos.
- Puestas en escena: Algunos países han elevado como nadie el frikismo europeo. Ahí van algunos ejemplos. Por Croacia actuaron Los reyes de la calle y 75 céntimos, una banda de maduritos socorrida por un yayo haciendo escrachins con una gramola y una bailarina, que tocaba una especie de xilofón colgante, hecho de botellas a medio llenar con tintorro. Por Letonia se presentaron los Pirates of the sea, con timón y bandera pirata en ristre. Los de Azerbaiján trajeron a un ángel y a un demonio: el primero con alas, de las que perdían plumas a cada movimiento; y el segundo, con silla gótica imponente, y perdiendo más aceite que el dos caballos de Sor Citroën. Con Bosnia-Hercegovina, cuatro novias cambiaban el ramo por unas agujas de calceta y los cantantes se dedicaban a tender ropa en un tendedero de juguete. Y acabo con Georgia, que no es que fuera friki en sentido estricto, pero se acercaba: la cantante ciega, con unas gafas panorámicas, parecía sorda por el vaivén de su cuerpo, y el hecho de tapar con una sábana cómo le quitaban el traje sin tirarla al suelo, no arregló el conjunto. Relacionado con el tema, hay que recoger el desafortunado comentario de Uribarri: “Un recuerdo para Serafín Zubiri, nuestro ciego, que estuvo conmigo dos veces en Eurovisión”.
- Puntuaciones: Como es costumbre, los vecinos se votaron entre sí. Y como es habitual también, los emigrantes distorsionaron los votos de algunos países. Para muestra, un botón: os paso las votaciones del jurado español y la lista de los países que votaron por Chiquilicuatre.
¿A quién votó España? | ¿Quién votó por España? |
12 – Rumanía | 12 – Andorra |
10 – Armenia | 10 – Portugal |
8 – Portugal | 8 – Grecia |
7 – Ucrania | 5 – Francia |
6 – Noruega | 4 – Bélgica |
5 – Rusia | 4 - Chipre |
4 – Islandia | 4 – Suiza |
3 – Grecia | 3 – Turquía |
2 – Letonia | 1 – Dinamarca |
1 - Suecia | 1 – Finlandia |
| 1 – Albania |
| 1 – Reino Unido |
| 1 - Armenia |
Ante lo expuesto hasta ahora, sólo me resta por decir…
I love Eurovision Song Contest!!